COLABORA CON TU PARROQUIA
En tu parroquia, como en cualquier familia, existen necesidades, por eso es necesaria la colaboración de todos. Personas a las que enseñarles la fe, enfermos que visitar, necesitados a los que ayudar, intenciones por las que rezar, mantener el templo limpio y en buen estado, conservar el patrimonio, reparar lo que se rompe por el uso de todos, luz, agua…
Muchas veces, nos pasa con nuestra parroquia exactamente lo mismo que nos pasa en casa, con nuestra familia… Como están ahí y no nos faltan, no le damos importancia a todo lo que tenemos en ella, pero lo cierto es que es necesaria la colaboración de todos para mantener nuestra parroquia y realizar la misión a la que estamos llamados que es evangelizar.
Por eso, no te quedes mirando: LA PARROQUIA ES CASA DE TODOS Y COSA DE TODOS. COLABORA con:
Tu donativo…
Puedes colaborar económicamente de diversas formas:
- Transferencia bancaria. IBAN: ES11 0081 1067 2600 0100 3006 *
- Bizum. Entra en Donaciones/ONG y escribe el siguiente código: 06449 (Parroquia Purísima Concepción) *
- En la Web Donoamiiglesia.es | Dona a tu parroquia, diócesis…
* Si eliges la opción Bizum o transferencia y deseas un certificado para poder deducir en la Declaración de la Renta la parte correspondiente de tu donativo, es necesario que pongas el NIF y nombre en el concepto, y que nos envíes los siguientes datos (Nombre completo – DNI – Cuantía total anual donada – Domicilio Completo – Teléfono de contacto), antes del 31 de diciembre del año en el que has realizado el donativo, al siguiente correo: parroquialanucia@gmail.com
Si quieres conocer las Desgravaciones y deducciones fiscales por donativos a la Iglesia (portantos.es) pincha aquí.
Marcar la ‘X’ de la Iglesia en tu declaración de la renta es un gesto que no supone nada para ti y que lo es todo para muchos.
Tu tiempo…
Dedica algo de tu tiempo en tu parroquia a los demás. El tiempo que puedas: media hora, una, tres horas… Lo que se ajuste a tu situación de vida.
Tus cualidades…
Cada uno puede aportar un poco de lo que sabe: una sonrisa cercana, una aguja e hilo, una mano que apoya un hombro desconsolado, remangarte cuando sea necesario, acompañar en silencio al que sufre…
Tu oración…
No solo se trata de hacer, también puedes rezar por tu parroquia, porque tu oración es necesaria y será el alma de toda la actividad que se realice. Con ella, los frutos serán mayores y más permanentes. Que importante es que nos juntemos a rezar.